Centenari enric valor

dimarts, d’abril 29, 2008

libertad para franki


El pasado viernes 18 de abril los abogados del Franki recibieron la desestimación del recurso presentado ante del tribunal constitucional español que ratifica la condena de dos años y 8 meses de prisión por el “caso de la bandera”
Manifestacion: Presó imminet per la bandera espayola ¡Aturem-Ho!
Plaça Universitat (Barcelona)
10 de Mayo a las 18.00h




Tras case casi dos años de haberlo presentado ni se lo han mirado diciendo que “carece manifiestamente de contenido que justifico una decisión sobre el fondo parte del tribunal constitucional”. La entrada a prisión, previa formalidad de citación y comunicación, se prevé en un plazo abierto d’unas pocas semanas.

Recordamos que los hechos se remontan a la Fiesta Mayor de Terrassa en verano del 2002, cuando un pasacalle festivo que pedía la retirada de las banderas española y europea del balcó del ayuntamiento fue reprimido por agentes de la policía municipal. Estos agentes meses más tarde denunciaron a dos personas como responsables de haber intentado descolgar la bandera y de haberlos agredido. Esta denuncia provocó que la fiscalía hiciera una acusación inicial por los delitos de ultratge a espanya, atentado a la autoridad, lesiones y desórdenes y pidiera 3 años y 6 meses de prisión. Denunciar también el papel del ayuntamiento por la complicidad y pasividad en los hechos: permitiendo que la policía municipal redactara una denuncia desproporcionada como respuesta al pasacalle, asistiendo al juicio como parte afectada por reclamar el dinero que costaba la bandera española, y dejando que el procedimiento judicial se consolidara en una condena firme de ingreso a prisión. El juicio se realizó en septiembre del 2004. Los agentes que habían denunciado se desdijeron de su versión anterior y sólo admitían la presencia de el Franki al pasacalle y en caso alguno manifestaban haberlo visto descolgando la bandera o agrediendo a los agentes. Es más, uno de los agentes declaró unos días antes delante del juez que él había denunciado al Franki porque le habían pasado su nombre y apellidos escrito en un papel.

Durante el juicio no existieron más prueba que demostraran su presencia en el pasacalle, ni en vídeos del ayuntamiento ni en fotografías de la prensa. Recordar también que el ayuntamiento se personó al juicio por reclamar los 70 euros que valía cambiar la bandera española, puesto que había sufrido un desgarro de unos 4 cm por 10 cm.

La sentencia se supo en noviembre del mismo año. Condenaba a en Franki a dos años y 3 meses de prisión por los delitos de desórdenes y atentado a la autoridad y a una pena-multa de 9 meses, que de no pagarse sumaría su mitad en prisión(4 meses y medio). O sea, el total serian 2 años y 7 meses y medio de prisión. El juez que dictó la sentencia fue Enrique Rovira del Canto, un antiguo fiscal militar durante la dictadura que se pasó a juez durante la transición. Este personaje dictó la sentencia reconociendo que “no se podía acreditar la participación de los acusados en los hechos”, pero como que según la policía estaban allá, lo podían haber hecho.

En este juicio se vulneraron los derechos fundamentales de defensa, no se respetó la presunción de inocencia, no fue un juicio justo, no hubo ninguna prueba que demostrara los delitos de que se acusaba,... Al saber la sentencia, se presentó un recurso a la sección 2ª de la audiencia provincial de Barcelona, que lo desestimó en mayo del 2005. En aquel momento la sentencia aconteció firme, y al superar los dos años de prisión significaba un ingreso directo sin posibilidad de libertad condicional. Gracias a la movilización popular se forzó al ayuntamiento de Terrassa, que no había hecho nada hasta entonces(todo al contrario), a posicionarse y este presentó un indulto. Esta petición sirvió para que el juzgado penal n. 2 parara la ejecución de la sentencia, o sea el ingreso a prisión.

Un año después en marzo del 2006 el indulto fue denegado y la ejecución de la sentencia se activó nuevamente. Otra vez la movilización popular presionó al juzgado y este aceptó parar el ingreso a prisión mientras no se resolviera un recurso presentado al tribunal constitucional que pedía la anulación del juicio.

Finalmente este año 2008 este recurso ha sido desestimado y, por lo tanto ya no quedan más organismo judicial del estado español donde recorrer. Tanto el juicio, como la sentencia, como la ejecución de la misma tienen una finalidad política, lo que pretenden es dar un “castigo ejemplar”, tanto al Franki como el resto de personas activas, solidarias y comprometidas con las diversas luchas de Terrassa y de todas partes. Quieren hacernos creer que a todos/as nos puede pasar lo mismo por tal de desactivarnos políticamente y desmotivarnos personalmente. Pero de lo que no se dan cuenta es que con la represión no hacen nada más que aumentar las ganas de continuar luchando y de denunciar las agresiones que sufrimos por parte de un estado capitalista e imperialista, y de su maquinaria(policía,instituciones,jueces,prensa,....)

Porque el gobierno y las instituciones subordinadas han optado por la vía de la fuerza y la represión a la hora de resolver los conflictos políticos y sociales, estendemos un llamamiento a la RESISTENCIA y a la DESOBEDIÀNCIA CIVIL.

No podemos permitir que ningún compañero más sea hecho prisionero por decir que piensa y actuar en consecuencia.




www.kasalet.org

dissabte, d’abril 26, 2008

historia del anarquismo español


Enciclopedia histórica del anarquismo español:
Al habla con sus mentores
Ante la próxima aparición de “Enciclopedia histórica del anarquismo español” (ver cnt 343),
versión ampliada de “Esbozo de una enciclopedia histórica del anarquismo español”, aparecida en
2001, nos ha parecido oportuno desplazarnos hasta su ciudad de residencia y charlar con el autor y
el presidente de la Asociación Isaac Puente, editora de la misma.
Nos reunimos en la sede de la CNT de Vitoria, a la que ambos compañeros pertenecen, con Miguel
Iñiguez (M. A. Rivero) y con Juan Gómez (presidente de la Asociación Isaac Puente, editora de la
misma). Hablamos largo y tendido sobre la inminente salida de la obra que promete marcar un hito,
superior incluso al de la anterior versión.
Periodico "cnt": Miguel ¿Qué es, qué contiene, la Enciclopedia Histórica del Anarquismo
Español?
Miguel Iñiguez: La obra consta de 100.000 entradas, quizás más. Número tal confirma la riqueza en
individualidades, periódicos, eventos... de tan peculiar visión del mundo. Son muchos miles los
hombres, y no pocas mujeres, presentes, en ocasiones simplemente con un único dato, en otras se
hallarán semblanzas concisas, pero cabales. Igualmente aparecen reseñados prácticamente todos los
periódicos, hasta los más recientes. Se dedican extensas entradas a los congresos nacionales e
internacionales de FAI, CNT, JJLL, FRE, FTRE, AIT, etc., a muchos plenos regionales de CNT y a
otras reuniones y sucesos de altura en ocasiones semidesconocidos, etc. No es desdeñable tampoco
la intensa labor de corrección y ampliación de entradas anteriores. Añádase la relevancia otorgado a
lo reciente, como prueba de que el anarquismo además de con una historia esplendorosa se agita en
un digno presente. Se podrá comprobar como de algunos militantes de los que anteriormente se
escribió una e línea ahora aparecen veinte y es que cuando se da con la fuente adecuada la
valoración del hecho o del personaje puede cambiar radicalmente. Ha sucedido en no pocos casos y
la comparación con el Esbozo lo confirma.
¿Qué elementos nuevos aporta la edición presente? ¿Qué extensión aproximada tiene?
La primera la denominamos “Esbozo”, la de ahora “Enciclopedia”, porque nos parece que la
ingente cantidad de material nuevo nos permite así denominarla, aun siendo conscientes de que
siempre será ampliable y mejorable. Siendo el Esbozo arranque de esta Enciclopedia, son dos obras
distintas. De las 650 páginas de la primera pasamos a más de 2.000. A primera vista lo que puede
parecer más novedoso son las ilustraciones. En el antiguo Esbozo no las había. Ahora son tres mil y
muy variadas: retratos, periódicos, manifestaciones, mítines, adhesivos, carteles, congresos, etc. Se
ha procurado evitar lo consabido (es decir, amontonar retratos de Montseny, Durruti, García Oliver
y similares) en beneficio de los olvidados o desconocidos. Se incluyen cientos de fotografías de
compañeros que nunca antes se habían publicado. De los aproximadamente 1.700 retratos de
militantes, no más de cien repiten persona. Se insertan también más de un millar de facsímiles de
periódicos antiguos y recientes. A algunos puede interesarles la faceta bibliográfica, otra novedad.
Una obra de la que nos sentimos satisfechos como autor y editor y esperamos que otros muchos
coincidan con nosotros.
¿Un enorme trabajo, no?
Sí, pero globalmente satisfactorio. Son estas cosas que se hacen por cariño hacia unas ideas y si no,
no. Historiar el anarquismo es penetrar en los entresijos de lo más popular, con sus vicios y
virtudes, grandezas y miserias. Hay momentos que desearías que ciertas actividades no se hubieran
producido (me refiero sobre todo a algún acto violento), pero es un sentimiento pasajero porque,
frente al tópico dominante, el anarquismo ha padecido mucho más que ejercido la violencia. No
transita por la historia una ideología tan perseguida y maltratada: es habitual que se encarcele a sus
militantes y la cifra de asesinados (y no me refiero sólo al franquismo) es sencillamente
escandalosa. Pero satisface constatar la enorme capacidad de resistencia, de renacimiento que ha
mostrado durante siglo y medio. Y en esas seguimos.
Es indudable que la bibliografía proporciona al texto fiabilidad ¿Qué es lo que contiene?
En realidad no he pensado en historiadores, eruditos o estudiosos. No tengo buen concepto de los
intelectuales, aunque alguien pueda pensar que soy uno de ellos. Con la bibliografía inserta al pie de
cada entrada en primer lugar lo que he pretendido es mostrar mi agradecimiento y reconocer la
deuda contraída con historiadores, memorialistas, periódicos, informantes de a pie, compañeros,
viudas, amigos, hijos y nietos de biografiados, etc. Son miles de libros los consultados, aún muchos
más los periódicos, innumerables los documentos inéditos y si hablamos de cartas y correos
electrónicos, incontables.
Parte del texto se asienta en testimonios personales ¿Te resultaban fiables todos por igual?
Habría que distinguir si los testimonios aluden a valoración de hechos o a otros aspectos. Está claro
que hay que andarse con pies de plomos, pero la experiencia sirve, evidentemente. Cuando se trata
de fijar la cronología del personaje (algo muy importante ya que de numerosos militantes
prestigiosos se desconoce lo más elemental: lugar y fecha de nacimiento, segundo apellido, etc.) la
mejor fuente suele ser la familiar. Pero lo de la fiabilidad o no vale para todas las fuentes. Recuerdo
que me llegó un listado policial francés (con toda seguridad basado en un envío de sus colegas
españoles) en que además de fijar lugares y fechas de nacimiento (por ahí muy interesante) el resto
estaba redactado con plantilla: miembro del grupo terrorista FAI detenido por robo armada en
Barcelona.
Habrá quien crea la obra oportunista por lo de la memoria histórica ¿Qué piensas de una y
otra?
Sale cuando se ha entendido que el material acumulado lo merecía. Y de paso hemos cumplido con
lo prometido en la primera edición: en seis o siete años volvíamos, y hemos vuelto. En lo que
concierne a la memoria histórica Juan y yo coincidimos: nos desagrada cómo se está tratando.
Ciertamente Franco y su camada mandaron al anarquismo a los habitáculos del olvido. Fusiló a sus
militantes o los encarceló durante muchos años, con la agravante de que frecuentemente los tildaba
de comunistas. Pero lo que está ocurriendo ahora no es menos vergonzoso: los actuales gobernantes
nacionalistas y socialistas se están fabricando otra “memoria histórica”, tan falsa como aquella. La
historia la redactan los vencedores. Franco redactó la suya, ahora les toca a los nuevos vencedores,
y no son menos partidistas ni falsificadores. Cualquiera que oiga a un Ibarreche puede deducir
equivocadamente que Franco se dedicó a fusilar nacionalistas vascos. No hay derecho a que
Zapatero denomine republicano a todo lo que se mueve en la década del treinta, y de inmediato
considerarse su único heredero. El anarquismo no luchó por la república, lo hizo por la revolución
anarquista y sus combatientes eran milicianos, no soldados ni gudaris, sólo cuando no quedó más
remedio, sólo a la fuerza y contra la voluntad de la mayoría, los militarizaron y los
republicanizaron. Súmese que a la desmemoria histórica han contribuido no pocos familiares de los
militantes anarquistas e incluso algunos viejos militantes (de quebradiza memoria), actitud, creo,
debida a la actual debilidad del Movimiento Libertario, sea porque sienten que tener antepasados
anarquistas es signo de bajo nivel social, sea porque militan en organizaciones nada libertarias. Es
bastante vergonzoso comprobar como a soberanos militantes anarquistas se les ha enterrado (y se
sigue haciendo) con acompañamiento de sotanas y como de muchos sólo ha salido a la luz su
militancia anarquista cuando ha habido que cobrar una pensión. Esta Enciclopedia, aporta bastante a
“nuestra memoria histórica”, por ejemplo sirve para enterarse de que muchos miles de fusilados y
encarcelados, con nombres y apellidos, no eran difusamente republicanos, izquierdistas o
antifascistas, eran nítidamente anarquistas y confederales. Y hablando de “memoria histórica”
también habría que recordar que la guerra y el franquismo son sólo una parte...El anarquismo en
España suma siglo y medio de vitalidad.
¿Que nos dices de la frase "la guerra no es lo más interesante o lo único del anarquismo
español"?
Ni lo único ni lo más interesante. Casi lo más lamentable. Hay que tener en cuenta que la guerra no
la declaró el anarquismo, sino que se encontró con ella. Es complicado en pocas palabras valorarla.
Habría que situarse en el momento histórico y tratar de comprender las circunstancias, pero con
todo creo que no se hicieron las cosas de la mejor manera y que el desgaste ideológico y ético que
acarreó aún hoy no se han superado. Cierto que hubo experiencias, como las colectivizaciones, que
nos llenarán siempre de gozo, pero otras como la militarización de las columnas (que al fin y al
cabo no sirvió para ganar la guerra) o como la participación en el Gobierno (un autentico toreo),
mejor olvidarlas. Liberto Callejas dimitió de sus cargos para protestar por la existencia de “cuatro
ministros que dicen ser anarquistas” y la prensa anarquista crítica escribía “no hay animal más
antiestético que un anarquista arrellanado en una poltrona”. Aunque formalmente nunca se rompió,
desde al menos 1937, la CNT estaba internamente partida en dos. En la Enciclopedia hay un buen
número de entradas referidas a los plenos nacionales de regionales celebrados en Valencia que
explican bien la situación de extrema miseria a la que se llegó. Y aunque apenas se alude a ello, el
principal motivo de la degeneración hay que atribuirlo a la muerte de miles de anarquistas
conscientes en los primeros meses de la guerra y a la formación de una creciente burocracia nutrida
de oportunistas y descreídos. Luego están las ironías del destino: que Cipriano Mera batiera a los
italianos en Guadalajara, acarreó la liquidación del Consejo de Aragón y de la Junta de Defensa de
Madrid y el desencadenamiento de los hechos de mayo de Barcelona, o sea, la restauración del
Estado. Personalmente, frente a lo que se oye por ahí, me satisface que Mera y los suyos en los
últimos días de la guerra se dieran el gusto, aunque tardío, de apalear a los estalinistas.
¿Qué es el siglo XIX?
El de un anarquismo seguro de que la verdad le pertenece y no menos seguro de que imponerla es
posible y además lo único justo. Para eso había que tener una alteza de miras especial. Había que
ocupar el universo, acabar con patrias y naciones, extender el cosmopolitismo, valerse de una
lengua universal. Para mí el gran anarquismo es el que circula de 1870 a 1920. Aquellos activistas
creían (y lo practicaban) en el naturismo, en la lengua universal, en el cosmopolitismo, en el
antimilitarismo, en la hermandad universal, en la libertad sin matices. sin por ello dejar de estar
atentos a lo cotidiano y local. El programa de la Alianza de la Democracia Socialista del compadre
Bakunin mantiene su vigencia, otra cosa en que seamos capaces de aplicarlo.
Algunas de las biografías apenas cuentan con un dato ¿Merecla pena incluirlas?
Me lo he preguntado muchas veces ¿realmente es significativo decir que José Eguren luchó en el
batallón Malatesta, Joan Porta desempeñó una concejalía en un pueblo de Gerona o Luis Souto
desde la Coruña mandó un dinero para los presos en 1926? Pero también vale la pregunta contraria
¿por qué, no? Enviar dinero para los presos en 1926 (época de Primo) es más significativo y
peligroso de lo que parece, y haber combatido en los batallones Malatesta o Saco y Vanzetti era casi
una garantía de pertenencia a la fracción más dura del anarquismo guipuzcoano o vizcaíno. Si los
datos son escasos, no los despreciemos. Un paleontólogo no tira a la basura el diente desenterrado a
la espera de encontrar un esqueleto completo.
Un asunto vidrioso son las escisiones. Al tratar el momento actual ¿Cómo encaja la escisión
del 80?
La historia es la historia. Y si tuvimos cuatro ministros de una tacada, no por eso los vamos a dejar
fuera. Y si Pestaña creó un partido político....., y si existió el treintismo..., y si hubo
cincopuntismo..., y si se rompió la CNT en 1979..., y si surgen CGT y Solidaridad Obrera....Cuenta
habrá que dar, guste o no guste. De todos modos el paso del tiempo dulcifica y aplaca bastante las
tensiones. Hace unos meses murió Gregorio Gallego y toda la prensa anarquista balanceó el
botafumeriro y tiró de panegírico, sin embargo hace veinticinco años se le consideraba un maldito
traidor cincopuntista.
Hay una larga tradición de anonimato en el anarquismo español ¿No rompe con ella la
Enciclopedia?
Supongo que te refieres a las semblanzas de la gente de ahora. Habría que preguntárselo a los
compañeros que aparecen. De los requeridos por mí, sólo tres rehusaron, dos no se justificaron, el
tercero alegó juventud. Más de un centenar han entendido que por encima de todo estaba la
presencia militante, el ya es hora de pasearse a cuerpo y no taparse con el capirote de las
procesiones de Semana Santa. Aquí se habla de activismo anarquista, o sea, de la más ética
actividad que existe: luchar por la igualdad, promover la solidaridad, romperse la crisma por la
libertad, trabajar por unas creencias sin otro pago que la íntima satisfacción. Lo que sí he constatado
en estos últimos siete años ha sido el calor de la militancia honrada, la complacencia de muchos
compañeros por contar con una historia hecha por uno de los suyos, la abundante remisión de
documentación para que esta edición fuera más completa. Los compañeros están hartos del
clandestinismo de barraca y tiovivo, de revolucionarios de americana y petaca, y de actitudes
nocivas con careta de puristas.
¿No has sentido que estabas acartonando la realidad de un movimiento que se supone vivo?
Pues no. He sentido lo contrario. Que estaba sacando del habitáculo del olvido a miles de
compañeros. Que estaba dando nueva vida a gentes que hace tiempo la perdieron o se la robaron.
Esta Enciclopedia no se concibió como un registro de un movimiento ya finito, sino como la
trayectoria de algo que existe, que se mueve, que pierde y gana batallas y escaramuzas. Por eso
mismo es muy importante que en esta nueva versión aparezcan muchas docenas de compañeros que
respiran el actual aire contaminado dando fe de que, a pesar de todo, cabalgamos.
¿Crees que, de haberlo tenido correo electrónico en épocas anteriores, habría más
Enciclopedias?
No. Ayudar, ayuda, pero no es un problema técnico. La primera edición, el Esbozo, no contó con
esos avances. Me gusta recordar que pasados ciento cincuenta años aún no se ha mejorado la
edición de Quevedo que apadrinó Aureliano Fernández Guerra. No tenía máquina de escribir ni
fotocopiadora, tenía voluntad de hierro, entusiasmo y querencia por lo que hacía.
Y ahora vamos con Juan ¿Nos puedes háblar de la constitución y trayectoria de la Isaac
Puente?
Juan Gomez: Las actividades comenzaron en 1983. Nuestro fin siempre ha sido la difusión de las
ideas anarquistas. Es cierto que en sus primeros doce años fueron las labores de recogida y archivo
de material impreso las que ocuparon una mayor parte de nuestra dedicación, pero en ese tiempo
también editamos algunos libros y folletos además de organizar presentaciones de libros y
conferencias. A partir de 1995 donamos a la FAL y otros centros de documentación nuestro archivo
y los miembros de la Asociación, que somos todos militantes de la CNT, concentramos nuestras
fuerzas en el renacimiento del sindicato. Y ahora que el sindicato se ha consolidado en Vitoria, la
AIP sigue con la propagación de la idea anárquica, centrada principalmente en la edición.
¿Puedes hacer un breve recorrido por los títulos y formatos de vuestros últimos lanzamientos?
Tenemos folletos de clásicos como Bakunin y Kropotkin, de autores modernos como Capelletti,
Montseny o Goldman, y de actuales como Bookchin, Zerzan, McCormack y Amorós. Y los dos
últimos libros: sobre la historia del Movimiento Libertario en Aragón y el conocido “Doce pruebas
de la inexistencia de Dios” de Sebastián Faure. Los clásicos siguen teniendo mucho tirón, es curioso
pero a los jóvenes les gusta leer “El patriotismo” de Bakunin o “La moral anarquista” de Kropotkin
más que un tema actual como la globalización o el cambio climático.
La publicación de la enciclopedia anarquista... ¿no es David contra Goliat?
No es fácil, no. Finalmente serán un poco más de dos mil páginas en dos gruesos tomos. Hasta
ahora nuestras ediciones han sido sencillas. Pero La Enciclopedia es un asunto complejo. Y más si
tenemos en cuenta que ninguno somos profesionales de esto. Es una obra grandiosa por su
contenido y también por su extensión. Por ejemplo, para hacer una corrección hay que sacar una
copia en papel y leerse las cien mil entradas buscando los fallos, que siempre aparecen. Y así varias
veces. Menos mal que en todo este proceso hemos contado con la colaboración desinteresada de
unos cuantos compañeros (Eliseo, Ignacio, Fermín). Luego está la maquetación, un trabajo técnico,
minucioso y costoso en el tiempo que está realizando Iñaki Picón quitándose horas de sueño.
Así que el nombre lo pone la Asociación Isaac Puente pero son muchos los que están poniendo su
empeño en que salga una edición que esté a la altura que la obra se merece y estoy convencido que
así será.
¿Cuál es el plan de financiación que tenéis previsto?
Nosotros nunca hemos pedido ni recibido subvenciones de instituciones ni gobiernos, ni de nadie.
Así que el coste de nuestras actividades siempre es sufragado por nuestros bolsillos y los de
nuestros colaboradores. Y ahora es lo mismo. La dificultad es mayor porque lógicamente la factura
va a ser muy superior a otras veces.
La edición se va a pagar con las ventas. Llevamos unos meses haciendo llegar a quienes están en
nuestros medios la posibilidad de adquirir el libro a un precio (60 €.), que es inferior a lo que
costará si se adquiere posteriormente en una librería (90 €). Con estas ventas anticipadas esperamos
poder hacer frente a una buena parte de la minuta que nos presente la imprenta. El resto lo
adelantaremos nosotros y esperamos recuperarlo con la venta posterior.
¿Crees conveniente la expansión hacia fuera? ¿Puede interesar la obra a quien compra en
librerias
Vamos a hacer una distribución lo más extensa que nos sea posible porque pensamos que la obra no
sólo es interesante para quienes tienen una relación con el anarquismo o para sus familiares, en
cuanto aparecen biografías de muchos de ellos, sino también para los profesionales y aficionados al
estudio de estos temas, para los millones de interesados en la recuperación de la memoria histórica,
y para todos aquellos que sienten placer teniendo un buen libro, y éste lo es, entre sus manos.
Teneis una página en internet: www.navioanarquico.org ¿Vais a llenarla de más contenidos?
Efectivamente todas las noticias relacionadas con la Enciclopedia aparecen en esta página de
Internet. Ahora se hace referencia a nuestra dirección postal y electrónica, a nuestro número de
cuenta y a la posibilidad de compra anticipada, pero irán saliendo desde las entrevistas al autor
hasta fechas y lugares de presentación, etc. De esta forma todo el que quiera puede saber lo que hay,
lo que se está haciendo y lo que se va a hacer.
¿La campaña de venta anticipada está cumpliendo las expectativas previstas?
Sí, se están superando las expectativas. Por una parte me da la impresión que tenemos fama de ser
gente seria y por otra se está demostrando, una vez más, que los anarquistas son gente solidaria y
confiada. Si no, y tal como están los tiempos, es incomprensible que te hagan un ingreso a cuenta. Y
hay muchos que ya lo han hecho y esperamos, después de esta entrevista, que muchos más lo hagan.
Aclaremos bien el tema del precio, pues, si no te hemos entendido mal, la obra tiene dos precios:
uno si se adelanta a la salida, envío incluido, y el otro si se adquiere después. ―¿Estamos en lo
cierto?
Se puede adquirir anticipadamente por 60 €. El ingreso del dinero se hace a través de una
transferencia en la cuenta de la Caja Laboral–Euskadiko Kutxa 3035 0155 36 1551040916 o
bien haciendo un giro a nombre de Juan Gómez -Apartado 3086 Vitoria-01080. A quienes lo paguen
así les enviaremos la Enciclopedia sin ningún otro coste adicional. Si se compra con posterioridad el
precio necesariamente subirá a 90 Euros.
Publicada en el nº 344 del periodico “cnt”.
Periodicocnt.org

dimecres, d’abril 16, 2008

cals flares


Cals Flares
Cals Flares C/ Forn del Vidre, 10, Barri del Partidor, Alcoi

Cals Flares és un espai autogestionat que vol obrir-se al barri i a tots aquells col·lectius que no tenen on reunir-se, als iaios i les iaies que ens vulguen ensenyar les seves receptes, les seves formes de fer horta, les seves experiències, a tu que vols fer un taller i no saps on, a les que riuen i als que ploren, en definitiva, a qui vullga participar-hi.

Passa't i comprova-ho, tenim Biblioteca i sala d'estudi amb dos ordinadors i accés a internet, espais per reunir-se, sala de cinema, la fabulosa Debaes Boutique (o l'única botiga del món on no es pot furtar perquè tot és gratis), un hortet obert a participar-hi i amb la possibilitat d'ampliar-lo, una magnífica terrasseta amb vistes espectaculars perquè pugues fer barcella i, properament, una cafeta per fer la barcella més agradable encara. A més a més, d'un potencial molt gran d'espais físics per experimentar en la vida.

El centre social romandrà obert els dilluns, dimecres, dijous i divendres entre les 18:00 i les 21:00 i els diumenges entre les 16:00 i les 19:00.

Ens reunim els diumenges a les 19h, vine i digues la teua, proposa i actua.

Qui t'ho havia de dir! Açò és massa, tu! Açò és de categoria! Ací qui no corre vola!

divendres, d’abril 11, 2008

guillem agullo 15 anys despres



L’11 d’abril de 1993, Guillem Agulló i Salvador moria assassinat per un grup de feixistes a la vila valenciana de Montanejos. Com tants militants independentistes i d’esquerres als Països Catalans, Guillem havia patit la coacció sistemàtica per part de la ultradreta més rància en connivència amb els estats ocupants. Com tants, decidí afrontar les circumstàncies socials i nacionals adverses amb la lluita transformadora, constructiva i coherent. La diferència, però, va ser que en aquell cas les pressions i l’obsessió malaltissa de l’espanyolisme el va portar a una mort dramàtica que sacsejà les consciències de la societat catalana.

La complicitat de la “justícia” i dels partits governants en el moment, PSOE i PP, es mostrà amb tota la seua naturalesa grotesca i odiosa.

Amb l’habilitat característica de les consciències conformistes occidentals la majoria ha anat oblidant aquell succés condemnant-lo a l’ostracisme del calaix de les anècdotes desagradables. El silenci ofensivament taciturn dels mitjans envers la impunitat de què gaudeixen els assassins del Guillem, que fins i tot s’han arribat a presentar en unes eleccions, en contrast amb la repressió constant i desmesurada contra l’independentisme revolucionari és una mostra evident del fet que la suposada normalització política al nostre país, no pot considerar-se cosa semblant: la sacralitzada transició als territoris catalans sota domini espanyol no deixa de ser res més que una suavització de l’estat d’excepció permanent en què ens veiem sumides.

15 anys després, no podem dir que el feixisme, que el neonazisme torna: el feixisme mai ha marxat, s’ha adaptat simplement a les circumstàncies, ha anat prenent o perdent embranzida segons el context.

En una situació política pràcticament idèntica, amb PSOE i PP al capdavant, el País Valencià és escenari diàriament d’intimidacions i atacs –com els ocorreguts darrerament a Castelló de la Plana- de consentiment, complicitat i impunitat de criminalització cap a les idees independentistes i cap a la vertadera esquerra. Els escamots de fanàtics ultradretans aprofiten una situació social complexa marcada per les problemàtiques de la immigració per fer la feina bruta als carrers. La feina bruta d’una classe política que no es molesta a ocultar o dissimular el seu odi cap a tot allò que sone a català o subversiu.

A la Catalunya Nord, l’ultranacionalisme xenòfob del Front National pren característiques tràgiques. Al Principat i les Illes som espectadors de l’auge del discurs racista i totalitari d’organitzacions que s’autoproclamen independentistes catalanes.

La democràcia liberal permet i promou aquests moviments descaradament antidemocràtics i els utilitza com a defensa preservadora del règim socioeconòmic imperant.

Cal que tinguem ben present que només amb un canvi estructural, revolucionari i trencador podrem acabar amb aquest càncer, amb aquesta amenaça irracional vers el gènere humà; la xacra feixista només té sentit en un context d’explotació i opressió i el nostre deure és aturar-la: ja siga espanyola, francesa o catalana. No consentirem cap més atac.

Avui tenim ben clar que el millor homenatge al nostre company és la victòria, la victòria de la revolució independentista. I ho sabem, perquè avui totes i tots som Guillem. 15 anys després ni oblidem ni perdonem. Cap agressió sense resposta!

dimarts, d’abril 01, 2008

Es “idiota” condenar la violencia


Los defensores de lo establecido, aquellos que viven bien en un mundo tan monstruoso como el nuestro (mundo nuestro que “condena a muerte” a miles de niños africanos cada día, que condena a la indigencia a millones de personas del llamado “Sur”, que condena a la privación, a la enfermedad, a la emigración, a la cárcel, a la locura,... a miles de millones seres humanos), se sienten horrorizados cuando alguien no condena la violencia, sobre todo si no condena la violencia que atenta contra sus intereses particulares y de clase.
Pero la “violencia” constituye un asunto de reflexión y de debate filosófico desde la Antigüedad, en lo que nos concierne como occidentales. Es un asunto al que han dedicado horas de meditación los filósofos griegos, los pensadores cristianos, los prohombres intelectuales de la Ilustración y de la Modernidad, los escritores contemporáneos,...

Y, en ese trayecto, se habló del “derecho de rebelión”, de la pertinencia del “tiranicidio”, de la “pura violencia sagrada contra la coerción”, de la violencia como “partera de toda vieja sociedad que anda grávida de una nueva”, de la “legítima defensa agresiva”,...

La violencia es una constante histórica: para negar esto hay que ser “idiota”. La democracia representativa que tanto se elogia hoy sólo fue posible después de la masacre de una Revolución y una posterior campaña de encarcelamientos, ejecuciones, asesinatos “políticos”... En el reverso de la bandera de la Democracia encontramos una guillotina. Y no se equivocó Cioran cuando definió el liberalismo, que en nuestros días se celebra sin descanso, como una “farsa sangrienta”. Mucho antes, Anatole France, a quien las consecuencias de la violenta liberación moderna casi salpicaron, dijo prácticamente lo mismo.

Los demócratas de la actualidad son los hijos de esa violencia, pero tal violencia se les niega a cuantos quieren forjar un mundo mejor, a fin de cuentas menos sangriento, menos opresivo. Y se persigue, se anatematiza, se encarcela a los que, pensando fríamente las cosas, advirtiendo el papel de la violencia en la historia, observando y a veces padeciendo los modales crueles de los poderes establecidos, se niegan a condenar la violencia.

“Usé la violencia para establecerme, y ahora la proscribo para que nadie acabe con mi establecimiento”: esta es la clave de la reprobación liberal de la violencia.

Pero ocurre que hay un “algo más” que este criticismo no ha tenido suficientemente en cuenta: quienes se niegan a condenar la violencia, quienes en el futuro se plantearán seriamente la posibilidad de ser violentos, violentos de verdad, piensan también en aquello que el mero interés capitalista excluye de su perspectiva: piensan en el planeta, en la naturaleza, en las diversas formas de vida, en la utopía última de que la humanidad no tenga que desaparecer del Orbe.

Es así como se entiende el posicionamiento testamentario de Günther Anders, a sus ochenta y cinco años. El llamado “filósofo de la barbarie”, pensador pacifista por excelencia, un moralista que nunca ocultó su condición, después de visitar Auschwitz e Hiroshima, y de vivir bajo nuestras democracias, con sus dedos artríticos aún escribió: “La única salida es la violencia”... El título de su obra es significativo, y una enseñanza para el futuro: “¿Violencia, sí o no? (Una discusión necesaria)”.

Creo que es “idiota” condenar sin más cada acto violento. Condenar toda violencia contra el “estado de las cosas” contemporáneo puede rentar políticamente, dar votos, asegurarle a uno el puesto en una u otra esfera institucional,...Pero no se hace cargo de la gravedad de la situación actual y no quiere reconocer la valentía del pensamiento crítico al afrontar una duda que verdaderamente cuenta para miles de millones de personas: “¿Violencia, sí o no?”

Los griegos entendían que la esfera de la privacidad, del mero individuo haciéndose cargo de sus necesidades de reproducción, el ámbito estrecho de la intimidad y de la familia, era “idiota”, pues no podía abrirse a lo que acontecía más allá de sus clausuras constitutivas –Hannah Arendt lo transcribió muy bien en sus apuntes preparatorios de un proyecto que no llegó a consumar: “¿Qué es la política?”. Y yo estimo que es “idiota” la posición actual del “hogar occidental”, de la familia euro-norteamericana, pues son muchas las cosas trascendentes que están sucediendo en el “más allá de nuestro acomodo” y también son bastantes las cosas que, contra nuestro acomodo, irrumpen en tantas partes y tienen que ver con la violencia.

Queda claro que, desde nuestro idiotismo, sólo alcanzamos a condenar la violencia. Queda claro que estamos condenados.

dimecres, de març 26, 2008

la locura del trabajo


"¡Qué locura es el amor al trabajo!
Qué gran habilidad escénica la del capital, que ha sabido hacer que el explotado ame la explotación, el ahorcado la cuerda y el esclavo las cadenas."


A. M. Bonanno

Con la soga al cuello. Vivimos con la soga al cuello. La sentimos en cada momento de nuestras vidas, aunque queramos no tenerla nunca. Y cuando no la sentimos, estamos pensando en ella. Pensando en que pronto nos sujetará con más fuerza y que, otra vez, tendremos que acomodar el cuello. O, de lo contrario, hacernos cuenta de que nada pasa. Y morir. Pero, tampoco. Tenemos tanto miedo a la cuerda que nos ahorca, a quitárnosla de una buena vez, como a la muerte que puede provocarnos. Estamos indecisos, mientras la cuerda nos sujeta todo el cuerpo, escogiendo lo que nos parezca mejor: una vida similar a la muerte o la muerte misma. Pues las ataduras no nos pueden ofrecer otra cosa.

El tiempo pasa y la cuerda aprieta con más fuerza, entonces el sudor se desprende de nuestra piel. Nos preocupamos. Temblamos. Empezamos a pensar con desesperación. Estamos a punto de estallar, nuestras venas están cargadas de odio y la sangre empieza a desbordarse. Pero, la cuerda se aliviana. Y, aún con miedo y dolor, le sonreímos. Entonces preferimos dialogar con ella. Nos arrodillamos. Le pedimos que nos trate con cariño, que queremos que nos ahorque en paz. Y el trato está hecho. Incluso, ante su altanera posición, le aplaudimos solemnemente y nos miramos al espejo con desprecio. Lo escupimos. Nosotros somos los reprochables culpables y la cuerda, víctima de nuestra intolerante supervivencia.

Finalmente entendemos que debemos olvidar todo lo sucedido, pues ello puede ser peligroso, y retomar nuestras vidas. Asistimos a un psicólogo y este comprende que la cuerda es el problema. Entonces nos recomienda una cuerda nueva, una más flexible y de un color que nos ayude a llevar la vida con optimismo. Prendemos la televisión y todos los anuncios están dirigidos a la venta de cuerdas. Todos los precios, colores, sabores, diseños y tamaños. Buscamos una adecuada para el trabajo, la más decente. Y también para la casa, para pasear, para estudiar, para practicar deporte, para tener sexo, para comer y para dormir.

Visitamos lugar tras lugar, pero siempre con la soga en el cuello. Incluso viajamos lo más posible con la intensión de que nuestras sogas sean reconocidas, pues ello da fe de nuestras buenas costumbres, de nuestra cultura. Toda la gente nos mira con aprecio. Y nosotros también, siempre que lleven las sogas bien sujetas al cuello. Las preocupaciones y el progreso humano están dirigidos a la fabricación de cuerdas más seguras, higiénicas y tecnológicas. Estamos orgullosos de ello. Orgullosos de nosotros, orgullosos del mundo entero, pero, sobre todo, de nuestras propias sogas. Hemos aprendido a convivir con ellas, a amarlas.

dissabte, de març 22, 2008

absolució detinguts del pleno!!!!!


Com moltes persones ja sabreu, el passat 27 de juliol, un grup de gent,
acudirem al plenari de l'ajuntament on els governants amb la dictadura
absoluta del Partit Popular, hipotecaren el nostre poble, dient que sí
a l'extensió de l'urbanització de serelles, al polígon de la canal (a
sobre de l'aqüífer que abasteix a quasi tot alcoi, posant en perill
l'aigua), a l'hotel de la font roja, al camp de golf...

La policía ens tirà d'allí a empentes després de traure unes
pancartes i a sobre, dues persones varen ser denunciades per agressió a
l'autoritat i alteració de l'ordre públic i quatre més per alteració de
l'ordre públic, aquestes quatre, per pura venjança, ja que denunciaren
agressions contra la policia, amb parts mèdics com a prova. En ningún
moment es va emprar la violència contra les forces ¿d'ordre? públic,
que la gent, no va causar cap alteració, que l'unic que dessitjavem era
sortir de l'ajuntament davant el malestar que la pròpia policia estava
creant i que si en algun moment donat es feren mal (les seves lessions
son erossions, és a dir, arraps) fou per la pròpia actuació violenta
que ells estaven fent.

El proper divendres 1 d'abril a les 10:50 del matí seran jutjades 6
persones, que l'únic que feien al plenari era defendre el nostre
entorn, front a les iniciatives destructores dels governants i
adinerats del nostre poble.

Per això, s'ha convocat una concentració l'1 d'abril a les portes
del jutjat, saleuse les classes, demaneu dia d'assunts propis al
treball, feu el que calga, però acudiu, per mostrar suport a la gent
que estarà essent jutjada, per dir no, a la destrucció que pretenen fer
a les nostres serres i per demostrar que mai no ens callaran, per molt
que intenten criminalitzar-nos, perquè la nostra estima per la vida pot
més que les vostres porres i les vostres burocràcies.


Volem agraïr a les Advocades d'Alerta Solidària que estan duuent el
cas, a l'Altra Campanya, a la colla ecologista la Carrasca, als centres
socials el Molinar i Ca'ls Flares per ajudar-nos a recaudar diners i al
menjador popular de Sant Nicolau on el dijous es realitzarà un sopar
per traure diners per pagar a les advocades.

dissabte, de març 15, 2008

Gentecilla gris, tarada, del crimen legalizado (Seguiré robando, y no ejerciendo...)


La forma que tiene de corromper la pobreza es más dulce que la de la riqueza. A mí, funcionario de educación de origen miserable, me corrompieron ambas; a mi amigo Basilio, pastor hijo de pastores, ninguna. No fui inmune a la acumulación de capital, y luego dilapidé mis ahorros como un necio. Inmoralizándome, la pobreza me arrojó al mundo del delito, donde atesoré hermosas vivencias.
Nunca me sentí mal después de un robo, y sí cada día a la salida del trabajo. Decía Genet que robar era más digno que trabajar. Por supuesto... Más conscientes son de ello los peores trabajadores que los mejores ladrones.

La vocación hacia el hurto me llegó en la niñez. Para mí era una tarea absolutamente seria, trascendente, a la que dedicaba lo mejor de mi inteligencia y lo más incisivo de mi imaginación, robar golosinas en el supermercado. Fui creciendo, y a la par perfeccionando mis mañas, ganando en astucia, robusteciendo mi afición. Sustraía cintas de música y ropa en los Grandes Almacenes, libros en las papelerías de barrio, cualquier cosa en los autoservicios. El día en que no perpetraba un robo, faltando a mi cometido, descuidando mi misión en la tierra, se revestía para mí de un carácter trágico. Removíase mi conciencia, que no me perdonaba la desidia... Procuré inculcar ese hábito a mis amigos, y empezamos a divertirnos juntos. Los más pequeños de la pandilla traían a la “cabaña-cuartel” mandarinas de las tiendas, tebeos de los quioscos, material escolar del Colegio,... Los mayores nos decantábamos ya hacia el alcohol, los preservativos y los pequeños artilugios que se pueden regalar a las mujeres. Una de mis hazañas más notables fue sustraer una peluca de un departamento de El Corte Ingles, llevándomela puesta. Se la obsequié a mi madre, que estaba loca y gustaba de disfrazarse. El día en que mi padre, para conmemorar mi recién estrenada mayoría de edad, me regaló una moto robada, se avivó hasta lo indecible la llama de esa pasión mía por el desorden en la propiedad. Según parece, hubo un accidente, una colisión en la que se vio involucrado un motorista. Mucha gente acudió a ayudar a los heridos, entre ellos el dueño del ciclomotor. Mi padre se acercó, y aguardó. Cuando se disolvió el tumulto, y ya no quedaba nadie en los alrededores, cogió la moto y la echó en la furgoneta. Habiéndole conseguido una matrícula falsa, la escondió en un antiguo cebadero hasta el día de mi cumpleaños. Nunca se me olvidará ese detalle de mi progenitor, al que debo el cultivo de mis mejores cualidades. Todavía hoy, siempre que puedo, regalo algo robado.

Cuando aprobé la oposición al cuerpo de profesores de bachillerato, mi flamante condición de funcionario me permitió progresar todavía más por esa vía de la ilegalidad y del delito. Adquirí un coche que debía pagar en cuarenta y ocho plazos, y no hice frente a ningún recibo. Me lo llevé al extranjero, a Budapest, dejando mi cuenta en números rojos. La Citröen me localizó finalmente gracias al buen trabajo de un detective, al cabo de tres años; y la Banca Nacional de París, concesora del préstamo, me inscribió muy arriba en su lista de morosos.

Falsifiqué la dirección que constaba en mi carné de conducir, y durante mucho tiempo no pagué ninguna multa. No me llegaban las notificaciones. Compré también a plazos una bicicleta en Galerías Preciados, y sólo pagué la mitad. Una empleada de este establecimiento llamaba periódicamente a mi madre, intentando conseguir mi dirección. La pobre, en su desvarío, le contestaba que todavía no había regresado de China. En fin, me aproveché de la honorabilidad que se supone en un funcionario para dar trabajo extra a los Departamentos de Ventas y a los detectives privados de la Banca.

Otro recuerdo encantador de mi juventud sitúa en mi casa a unos cuantos hombres encorajinados intentando embargar cualquier cosa, desesperándose por la inexistencia de los bienes que pretendían secuestrar, por la falta de valor de los demás enseres y por las palabras de mi padre, que eran siempre las mismas. “Si quieren me pueden llevar a la cárcel, pero entonces no trabajaré y no podré pagar lo que debo. Ustedes verán...”

Mi padre. ¡Cuánto gasóleo hemos robado juntos de los camiones y de los tractores, cuántas herramientas de los talleres, cuánto material de construcción de las obras...! ¡El sí que era un educador!

Llegó sin embargo el momento en que uno de mis peores robos, sustracción de considerable cuantía, obtuvo la aprobación del Estado y el beneplácito de la ley: fue el día en que me ingresaron mi primera nómina de profesor agregado. Y eso sí que soliviantó mi conciencia. Demasiado dinero por nada; demasiado dinero por dominar a un hatajo de infelices desprovistos de poder; demasiado dinero para que cerrara los ojos al oprobio de la docencia; demasiado dinero para un soborno; demasiado dinero, robado a toda la comunidad, por permitir que me imbecilizaran y seguir a rajatabla el lema de Cortázar (“mandar para obedecer, obedecer para mandar”); demasiado dinero por deponer las armas de la crítica y abdicar de la soberanía sobre mi inteligencia; demasiado dinero sustraído a todo un país, aquiescentes la ley y el Estado. ¡Los profesores, menudos ladrones de guante blanco! ¡Menudo robo a todo el mundo, particularmente a los más humildes!

Si al acto de robar se le extirpa ese componente de atentado contra la moral hipócrita y de desobediencia a la arbitrariedad de la ley, pierde para mí todo su interés y todo su valor. Reivindico, una y mil veces, los innumerables pequeños hurtos de mi padre, llenos de poesía, de imaginación, de juego infantil y burla inocente, pero también impregnados de un sentimiento certero de la equidad social (nosotros, miserables, robábamos a fin de cuentas a quienes algo tenían que defender), atravesados por un instinto profundo de rebeldía e insumisión -desacato a la ley lo mismo que a la moral, al Estado como a la Iglesia- y por un desdén absoluto hacia todo lo que ostentara el título de “propiedad privada”. Agentes de una nueva redistribución de los bienes (robábamos para regalar), estimábamos más que nada el gesto en sí mismo, exorcizando a través de él todos los demonios de la apropiación particular y de la disciplina fetichizada. Muy lejos de esta inteligencia maldita del robo, de esta sabiduría díscola del delito, se halla el atraco periódico del funcionario: este hombre roba para obedecer, por haber renunciado a la autonomía de su conciencia, víctima de la moralidad dominante y juguete de la legalidad de los ricos. Roba a toda la sociedad para afianzarse en su cúpula, cubiertas sus espaldas por la ignominia de la organización estatal. No pude contarme mucho tiempo entre ese gentecilla gris, tarada, del crimen legalizado. Capaz de robar a un maestro su estúpido maletín, no soportaba el insulto mensual de la nómina en mi cuenta. Seguiré robando, y no ejerciendo... Si me corrompió la pobreza, dulce veneno el que emponzoñó mi alma. Seré fiel a mi feliz corrupción. Nada espero de los códigos jurídicos, nada de las instituciones civiles, nada de vuestra idea del Bien, nada de la propiedad, nada del asentimiento, nada de los padres que enseñan a sus hijos a trabajar, nada espero de nada.

Desesperado como yo, Basilio en cambio no roba... Una vez más, su desesperación es de un orden superior a la mía: tampoco espera nada de la insumisión programática, de la rebeldía consciente, de la desobediencia que obedece sin embargo a una filosofía concreta, de los padres que enseñan a robar a sus hijos... El sí que no espera nada de nada; espera menos que nada de menos que nada.

dijous, de març 13, 2008

comentario a la entrevista a manuel monereo

Acabo de leer una entrevista al amigo Manuel Monereo por parte de Albina Fernández para La Nueva España- Kaos, en la que se trata de varios temas sobre Izquierda a debate ([01.06.2005 20:26]

No tengo gran cosas que añadir en sus apreciaciones sobre el qué hacer, aunque por mi parte enfatizaría más el papel de la clase trabajadoras con todas las matizaciones que este concepto requiere, pero si me gustaría polemizar sobre la parte de la “memoria histórica” comenzando por su referencia (supongo que irónica) sobre el “camarada Stalin”, y sobre su exculpación del PCE sobre lo que podemos llamar el “caso Nin”.

Manolo subraya que Stalin dejó patente “su” opción por una República democrática como el objetivo primordial del momento en una célebre carta que envió a Largo Caballero, y a la que éste tuvo que hacer algunas observaciones no solo porque representaba una sensibilidad más radical dentro del PSOE, sino también porque de alguna manera era consciente que al militar-fascismo lo habían parado los trabajadores organizados, y no las instituciones republicanas. Allí donde los trabajadores “creyeron” en la palabra de estas, el Alzamiento triunfó.

La carta dejaba también claro quién mandaba en la Internacional Comunista, y por lo mismo, en el PCE, de ahí que José Díaz se viera obligado a remachar estos criterios en un discurso justamente titulado “Que quede lo más claro posible”. Esta línea general no tanto a favor de la República como de su ala derecha republicano-socialista, no estuvo motivada por ninguna razón anterior. No era la línea que llevó el PCE hasta 1934. Su rectificación no fue producto de ningún debate ni nada parecido. Ni tan siquiera fue una adaptación de los acuerdos del VII Congreso del Komintern, sino que fue producto de las exigencias de la política exterior soviética. El ascenso de Hitler –producto ante todo de la división provocada por la guerra entre socialdemócratas y comunistas oficiales-, llevó a Stalin a plantearse un nuevo giro en su política cuyo objetivo era priorizar un pacto con las potencias “democráticas”, incluyendo el capítulo colonial.

Fue en aras de esta exigencia que Stalin justificó en última instancia el exterminio de la vieja guardia bolchevique, y acuñó el conceptos como el hitlero-trotskista, la famosa “quinta columna”. Al tiempo que acababa con toda oposición, mostraba a Occidente que la revolución socialista había pasado a la historia, y que los comunistas eran los últimos en querer una revolución...La revolución ya existía, era la URSS, el camarada Stalin, etc. No hay la menor duda que la gente del PCE luchó por ”la democracia” dando la cara (y la vida, la mayoría de veces con una entrega extraordinaria, sino hay está el caso del hijo de José Robles, “Coco”, que lo siguió haciendo a pesar de que sabía que los agentes soviéticos habían asesinado a su padre, motivo como es sabido del libro Enterrar los muertos, de Ignacio Martínez de Pisón) por las instituciones republicanas, pero no es menos cierto que pensaba que al final se haría la revolución. Pero también es cierto que esta entrega fue instrumentalizada por los servicios soviéticos para introducir sus propias normas y finalidades en el campo republicano con los resultados de todos conocidos.

Nadie puede negar la lucha llevada a cabo por esa misma gente por las libertades durante la larga noche del franquismo. Lo que ya no es justo es atribuirle una exclusiva. El movimiento libertario lo siguió haciendo en condiciones tan duras como las sufridas por el PCE, también el POUM más modestamente, y otras fuerzas, sobre todo desde la aparición del FLP, principio de la nueva izquierda en España. En cuanto al PSOE, tampoco se puede generalizar, existió una resistencia socialista durante mucho tiempo, eso sí abandonada por Indalecio Prieto y compañía que buscó alianzas con los Estados Unidos, la potencia “amiga” que, como le respondió Foster Dulles en una conversación célebre, “no tenía amigos sino aliados”. Y u aliado era en aquel momento Franco.

Mucho más grave me parece su tentativa de limitar la responsabilidad del asesinato de Nin al Gobierno soviético. Por más que quiera y duela, el PCE no fue ajeno a ello. Su asesinato fue precedido de una campaña de linchamiento en la que intervino mucha militancia, y así lo han reconocido algunos testimonios. Responsables como Togliatti llegaron a amonestar severamente al PSUC por su tibieza, en el que se llegó a sospechar la existencia de un grupo “trotskista” (los antiguos bloquistas como Estivill). No fueron agentes soviéticos los que a la pregunta ¿Dónde está Nin?, replicaron en las paredes: En Salamanca o en Berlín. No hay más que leer los textos de la época para comprobar como se “arropó” la labor del “gobierno soviético”. El furor antitrotskista llegó a extremo impresionante, baste citar un caso poco conocido: Francisco García Lavid, conocido en los inicios del movimiento trotskista español como “Henri Lacroix”, y que era minero en Bélgica, se había pasado al PCE...Sin embargo fue linchado cuando cruzó la frontera por militantes del partido.

Cierto, no toda la responsabilidad la tuvo el PCE, salvo honradas excepciones, la derecha socialista calló, como lo hicieron nacionalistas y republicanos, tampoco la CNT estuvo a la altura de las circunstancias. Tampoco se puede medir todo este capítulo por las “checas”, pero lo cierto es que existieron con la complicidad activa del partido. Se le acusó de mil cosas, muchas de ellas falsas, pero estas fueron ciertas. Otra cuestión es que el asesinato de Nin, de Robles, Landau, y todo lo demás se utilice como arma arrojadiza, pero no creo que la mejor manera de contrarrestar semejante maniobra sea ocultándose como una criatura detrás de una silla cuando la verdad histórica resulta fundamentada en una documentación apabullante.

A Manolo le sobran capacidad y entereza para no tener que caer en declaraciones tan banales y sorprendentes que no ayudan en nada a una superación crítica de todo aquello, algo que únicamente será posible a través de la verdad.

entrevista a manuel monereo



Manuel Monereo, de 55 años, miembro de la permanente del comité político del PCE, militante comunista «estricto» desde hace 35 años, natural de Jaén, vecino de la «solidaria ciudad de Madrid» desde hace 16 años y abogado laboralista, visitó Gijón, donde participó en la fiesta anual del Partido Comunista de Asturias e, invitado por la Sociedad Cultural Gijonesa, ofreció una charla sobre las izquierdas y el socialismo en el siglo XXI. Seguidor de Julio Anguita, antiglobalista ejerciente y
crítico feroz contra el «europensamiento» único, defiende una refundación de IU y un giro de la sociedad a la izquierda como única forma de evitar la desaparición de la vida de la tierra que, dice, será inevitable con el capitalismo.

-¿Qué es ser de izquierdas, y ser socialista en el siglo XXI?

-Ser de izquierdas es una actitud personal, ética y política que consiste, como siempre, en una apuesta radical por la libertad, la
igualdad y la fraternidad. El socialismo requiere una segunda operación que es demostrar que mientras haya capitalismo la igualdad, la libertad, la justicia y la fraternidad no son posibles, y significa que luchar por el socialismo es la manera más coherente de ser de izquierdas.

-¿De qué socialismo está hablando?

-De la lucha sistemática por abolir la explotación, el dominio y la desigualdad. Esto es, la lucha del ser humano por autogobernarse y decidir su futuro. La pregunta que debemos hacernos es ¿quién dirige la vida? ¿El mercado capitalista o la sociedad democrática? Para nosotros la clave es que la sociedad debe de autodirigirse, liberarse, y para eso tiene que domar al mercado y superar las relaciones de explotación actuales. Pero si no lo hacemos en breve no habrá sociedad, porque el
capitalismo está poniendo en peligro la vida humana en el planeta. Para luchar contra eso y hoy más que nunca, hay que ser de izquierdas.

-Pero ése es un discurso más de los verdes...

-No. Es un discurso ecológico-social desde una perspectiva comunista. Esto de los verdes y de los que verdean es una vieja historia. Es como los socialdemócratas que no lo son, los socialista que no lo son porque aceptan el capitalismo como marco, y algunos comunistas que dicen que no lo son y que sin embargo dirigen partidos comunistas...

-¿Y es una alternativa la dictadura del proletariado?

-La dictadura del proletariado nunca fue una alternativa. En la Unión Soviética los trabajadores luchaban por el pan, trabajo, tierra y paz.Lo que hoy defendemos la izquierda comunista que lucha por el socialismo, es una democracia participativa, que llegue a la vida cotidiana de la gente y que haga que los ciudadanos sean dueños de sus ciudades, que sean capaces de determinar los presupuestos públicos y de controlar a los gobernantes. Es decir, el socialismo como desarrollo de la autoorganización de los ciudadanos que haga transparente la vida pública. Es la conexión entre Robespierre y Marx. La democracia que someta el mercado a las necesidades de las personas y no al revés.

-¿Está hablando de acabar con eterna lucha por el poder?

-Esa lucha es un elemento central de esta sociedad, pero no tiene por qué ser así. El problema es que si un país cualquiera, llámese la Venezuela de Chávez, decide abrir una vía no capitalista pero democrática viene el boicot de la empresa y de los organismos internacionales y la subversión organizada por Estados Unidos... Es decir, que cuando uno lucha contra el sistema de opresión, que es el capitalismo, con argumentos democráticos, al final lo que puede ocurrir es que te den un golpe de Estado como al compañero Chávez.

-¿Qué es la globalización?

-La desigualdad económica y de poder que lleva al predominio de una oligarquía en torno a las 300 grandes empresas del mundo que va estrechando la democracia y que nos coloca, cada vez más, como un instrumento en manos de los poderosos. Lo que nosotros queremos es que los hombres y mujeres tengan el poder.

-Suena utópico...

-Suena, pero no lo es. Siempre hubo en la historia alguien que se reveló, y lo que hoy tenemos en este país es producto de la rebelión de mucha gente, del esfuerzo y el sacrifico de muchos. ¡Cuánto ha costado! ¡Cuántos muertos hemos puesto encima de la mesa! Y digo hemos puesto porque gran parte los puso este partido.

-El papel de su partido durante la II República está ahora en entredicho con las sacas, las checas y la persecución política impulsada desde la Unión Soviética de Stalin.

-Yo aquello no lo viví. Lo que sabemos es la incontable cantidad de los nuestros que fueron asesinados, y no voy a decir que nosotros lo hicimos todo bien. Está claro que hubo cosas lamentables y lo sentimos, pero sí es evidente que fuimos los primeros en luchar por la República.

-¿Luchaban por la República o por una dictadura dirigida desde Moscú?

-Por la República democrática, porque el camarada Stalin en una célebre carta que envió a Largo Caballero dejó claro que la Unión Soviética lo que quería para España era una república democrática. El PCE luchó por la democracia dando la cara por las instituciones republicanas. Tenemos nuestras responsabilidades, pero el PC fue un defensor intransigente de la República, y nos enseñó a luchar por las libertades. Y lo hicimos cuando todo el mundo estaba de vacaciones, incluido el PSOE.

-¿Quién mató a Andreu Nin?

-A Nin lo mató el Gobierno soviético. De eso nosotros no tenemos ninguna duda, y fue una barbaridad. El PC no intervino. Pero lo importante no es la historia de Nin, al que tanto se quiere ahora sobre todo para echar lodos al PC, sino la de miles de hombres y mujeres que dieron su vida por la libertad en España. El PC fue importante en el frente, no en las ciudades ni en las checas de Madrid. Se le acusó de mil cosas, pero sólo luchó por la libertad.

-¿Hacia dónde va ahora España?

-Hacia una república federal y solidaria. En esto somos discípulos de Pi y Margall. En todo caso los nacionalistas, tanto los españoles como los periféricos, están hablando de un mundo que ya no existe porque se está redefiniendo el poder político en Europa y los viejos estados están en crisis. La España del euro no tiene una política propia. Las grandes decisiones las está tomando Europa. A los estados y a las autonomías les queda un poder residual.

-IU perdió progresivamente apoyo social. ¿Va a tener Llamazares el triste honor de enterrar a la coalición?

-IU fue un invento social del PC que nació en el año 1982 porque emergía una nueva sociedad y el PC era insuficiente para articularla. Ahora IU necesita ser refundada para hacerla más amplia y con mayor capacidad de llegar al movimiento social, y lo haremos. Por eso creo que Llamazares no va a ser quien entierre a IU. Ahora la prioridad es luchar por la República y dejar que el Príncipe de Asturias y su linda mujer se dediquen a ser felices para que nosotros podamos gobernarnos.

dimarts, de març 11, 2008

ovidi montllor en la memoria

Ja fa mes de deu anys que ens va deixar per fer vacances i encara ho recordem.Alguns clar, altres aiiiii

dijous, de febrer 28, 2008

presentació de l'altra campanya


El año pasado coincidiendo con las elecciones municipales de alcoi un grupo de gente vinculado a luchas diversas creo el colectivo l'altra campanya (la otra campaña) con el objetivo de poner encima de la mesa los verdaderos problemas de la gente y colocar fuera de juego a los politicos y sus tonterias.
El proximo sabado se hace una pequeña fiesta presentacion para que mas gente conozca su funcionamiento.

L'altra Campanya
El proper dissabte 1 de Març tindrà lloc la primera presentació de l'Altra Campanya al Centre Cultural Ovidi Montllor, a Alcoi.
L'altra Campanya és un grup que organitzat de forma assemblearia tracta de fer front de forma directa als atemptats urbanístics que assolen el nostre entorn més proper i el ritme de vida imposat.
En la presentació, participaran alguns dels artistes que apareixen al c.d. recopilatòri de L'altra, que es podrà adquirir allà mateix. A més a més s'inagurarà una exposició fotogràfica sobre els conflictes urbanístics a Alcoi i el seu entorn, que romandrà durant 15 dies. Les obres es podran adquirir en solidaritat amb el col·lectiu i les fotografies seràn lliurades a partir del dia 15, quan finalitze l'exposició.

L'horari:

18:00-Presentació de L'altra Campanya
Actuacions en directe:
19:00-Esteve Fa & Phil de Vient amb les col·laboracions d'Estela,
Hugo Mas i Jordi Carbonell (Radioshow)
21:30-El Niño de Jaén (Electrònica experimental, live!)
22:30-We Are Not Brothers (Electro-live!)

Bò d'ajut: 3 €
Bò d'ajut+C.d.+mapa+poster 6 €

Els possibles beneficis seran per financiar la lluita antidestructiva.

http://www.laltracampanya.org/

Salvarem la natura
o morirem amb ella.

dimarts, de febrer 26, 2008

Debate de gestos con la historia final de una niña feliz









inSurGente (A.M.)
He tomado notas durante los más de 90 minutos que ha durado el debate de los dos únicos candidatos a la presidencia del gobierno: Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Más allá de la comparación de datos económicos contradictorios que incluían gráficos espectaculares que los dos mendas enseñaban a las cámaras, y de los enfrentamientos ya casi rutinarios con los que ambos candidatos intentan demolerse, solo el morbo alimentó la expectativa de los televidentes que difícilmente soportarán la segunda ronda prevista para el lunes que viene. Cómo era de esperar en una campaña electoral como ésta, los silencios fueron mucho más significativos que las palabras. Aparte del cierre compartido a cualquier política no represiva sobre Euskadi, nadie pudo apreciar el menor rastro de “proyecto político” en ninguno de los candidatos.


Durante los próximos 7 días los medios de comunicación de nuestra “democracia avanzada” se emplearán a tope para elevar de nuevo el interés ciudadano y convencernos de que toda la sabiduría del país estará presente en el definitivo debate entre los señores Zapatero y Rajoy.


Economía y empleo

Los candidatos no podían mencionar “la bicha” de la “crisis económica”.

En esas condiciones Rajoy intentó que los malos índices económicos de los últimos meses sirviesen de imagen global del gobierno Zapatero, y Zapatero utilizó los datos macroeconómicos globales para encubrir los preocupantes datos sobre la actividad económica de los últimos meses en los que se han empezado a percibir los efectos de la crisis.

Rajoy insistió en las subidas de precios, en el incremento de los tipos de interés en las hipotecas y en el crecimiento del paro. Zapatero replicó aceptando el “momento de desaceleracíón económica mundial”, e insistiendo en de la buena salud con la que nuestra economía podía asumir el reto.

Ninguno de los candidatos habló de la precariedad en el empleo, del estancamiento de los sectores motrices de nuestra economía de servicios y especulación inmobiliaria: la construcción y el turismo.

Ningunos de los dos candidatos mencionó las consecuencias previsibles en una crisis económica, de una recesión severa, que ya dan por segura los principales economistas y las pricipales instituciones económicas internacionales.

Al no asumir la crisis tampoco hicieron la menor referencia a la existencia de un programa económico que respondiese a ella.

La consecuencia es poco menos que pavorosa: ninguno de los dos posibles equipos de gobierno va a ser capaz de gestionar una economía en crisis para buscar el menor sufrimiento posible de los ciudadanos.


Políticas sociales

Mariano Rajoy quería rascar votos del racismo y de la xenofobia con la exposición de su teoría sobre la emigración:

Los extranjeros que emigran a nuestro país son los más necesitados. La consecuencia de ello es la ampliación de la demanda de servicios sociales; en consecuencia los recursos públicos se quedan cortos.

Es necesario, por lo tanto, el establecimiento de un orden y un control severo de los procesos migratorios.

Somos es el segundo país del mundo en la recepción de inmigrantes. ¡Esto es una avalancha!

Los permisos de residencia se han duplicado durante el gobierno Zapatero, eso crea problemas de distribución de recursos y de satisfacción de necesidades sociales. Rajoy enfrentó claramente los intereses de los inmigrantes con los de los nacionales, el de los extranjeros con el de los ciudadanos.

En la identificación de la delincuencia con la inmigración Rajoy fue mucho más allá. “Importamos delincuentes”, afirmó ya en la intervención de apertura. El 30% de la delincuencia es extranjera, en Cataluña el 40%, sentenció más tarde.

Aunque Zapatero acusó con razón a Rajoy de xenófobo: “ustedes quieren hacer firmar a los inmigrantes un papel en el que se declaren delincuentes potenciales”, tuvo también una respuesta lastimosa y cobarde: “Nosotros hemos repatriado a 200.000 inmigrantes más que ustedes”.

El resto del debate en éste bloque de las “políticas sociales” fue menos significativo. Zapatero insistió en el crecimiento de las inversiones educativas, la aprobación de la ley de Igualdad, y la aprobación de la Ley de Dependencia, y acusó certeramente al PP de frenar toda la ampliación de los derechos sociales y ciudadanos: divorcio, aborto, matrimonios homosexuales.

El gran debate sobre la educación pública y sobre los procesos de privatización quedaron también marginados demostrando la existencia de un consenso básico entre los dos candidatos. Tampoco se discutió sobre la enseñanza laica y las pretensiones de control educativo que ejerce la Iglesia.


Euskadi y política de seguridad

Rajoy lanzó toda una diatriba contra la política antiterrorista de Zapatero. Tachó al presidente del gobierno de frívolo, de mentiroso, de hacer posible la supervivencia de ETA y de facilitar la entrada de la organización en los ayuntamientos y en el parlamento vasco.

Zapatero fue incapaz de defender la apertura de un proceso de negociación en Euskadi, ni proporcionó explicación alguna sobre su fracaso, más allá de la acusación a Rajoy de boicotear, desde el principio, los esfuerzos del gobierno.

Zapatero –que trabajó lento cobarde para la paz, y rápido en el proceso de ilegalización de la izquierda abertzale para impedir su intervención en las elecciones-, permitió la identificación que hizo Rajoy de todas las organizaciones de la izquierda vasca con ETA.

Esta fue la principal victoria política del PP al margen de los resultados de las próximas elecciones. El debate fue desolador en este punto porque se transmitió al electorado la idea común de la inexistencia de un problema político en Euskadi.

Zapatero apenas se atrevió a mencionar los casi 200 muertos de los atentados del 11 de marzo de 2004, como haber absoluto de la política militarista, fascista e imperiodependiente de Aznar y como parte del patrimonio político de Rajoy. Tampoco mencionó a las víctimas acosadas y perseguidas por el PP porque se negaron a ceptar el fraude salvador para Aznar de la autoría de ETA. Los intentos reiterados de manipulación judicial, que realizaron políticos y medios de comunicación afines al Partido Popular, construyendo teorías conspiratorias, tampoco fueron mencionados, a pesar de la extrema gravedad penal de estos hechos. La subordinación de fondo al mismo impulso de obediencia imperial de Aznar, que ha ostentado Zapatero, ha impedido una acción judicial completa y ejemplar en relación con los atentados de los trenes de cercanías de Madrid.

En asunto de “la seguridad”, ambos pujaron por haber propiciado, desde sus pasadas responsabilidades de gobierno y ministeriales el aumento del número de policías y de guardias civiles.

Rajoy aprovechó de nuevo las referencias a seguridad para mencionar de nuevo a “las bandas organizadas de delincuentes extranjeros”, remachando un tema propicio para la exaltación del racismo y de la xenofobia.


Política exterior

Si el debate global ha sido desolador por la ausencia de ideas y de contenidos, el de política exterior fue realmente vergonzoso.
Zapatero se limitó a recordar, sin demasiado énfasis por cierto, la política militarista de Aznar y su intervención en “guerras ilegales” (por cierto, a pesar de que la referencia casi le abligaba a ello, Zapatero no mencionó a los EEUU ni tampoco al presidente Bush, como responsables únicos de estas guerras de conquista y sumisión, ni dijo una sola palabra de los cientos de miles de víctimas que han provocado, más allá de su evidente ilegalidad internacional).

Para aumentar la vergüenza de los ciudadanos que vieron el debate, Rajoy acusó a Zapatero de apoyar a “Chávez y a Castro” y el presidente del gobierno asumió el desprecio fascista de Rajoy por Cuba y Venezuela.

Insistiendo en la indignidad, Zapatero mencionó como supremo gesto “patriota y de principios democráticos” la defensa de Aznar que hizo en Chile, y su apoyo al agravio que Juan Carlos de Borbón y Borbón y Borbón, infirió a América Latina. Con eso, Zapatero no sólo sentenció el derecho de los ex presidentes españoles –por el sólo hecho de serlo- a inmiscuirse en los asuntos internos de los países de América –llamando incluso a las intervenciones militares y defendiendo la injerencia imperial-, sino que volvió a asumir la representación exclusiva de las grandes transnacionales españolas que están esquilmando a los países del continente.


Política institucional y conclusiones

El bloque sobre “política institucional” nos permitió observar el peso que tiene sobre Zapatero una interpretación “neofranquista” de la historia de España en la que Rajoy se remontó a los Reyes Católicos.

Igual de cobarde estuvo Zapatero cuando se negó a defender con una sola palabra la necesidad de una ley de memoria histórica que el fascista Rajoy vitupero una y otra vez.

Las conclusiones fueron indignas de cualquier atención ciudadana.

Rajoy nos contó la historia, prefabricada por sus asesores, de una “niña española” que cumplia en su vida las aspiraciones del candidato “popular2 a la presidencia del gobierno: “una niña española que tiene una familia, que tiene una vivienda, y cuyos padres tienen trabajo, que puede pasear por el mundo orgullosa de ser española porque sabe idiomas…”. Un bizqueo inoportuno –tal vez provocado por la evidente y ridícula demagogia de su discurso- le estropeó en gran parte el impacto de esa historieta en el sector más estúpido de la audiencia.

Zapatero, más discreto, nos gratificó con una relación sobre el cumplimiento de las “promesas” con las que llegó a presidente del gobierno

dimarts, de febrer 19, 2008

miquel gil music i geni

Video de mi colega miquel gil, otro genio valenciano olvidado,

divendres, de febrer 15, 2008

texto de la conferencia de miquel amoros al ateneu cultural el panical


Todas las grandes ciudades europeas experimentan un crecimiento en mancha de aceite, derramándose en los municipios vecinos, mientras que sus centros se descomponen y vacían. Adoptan la forma de “donut”. La ciudad histórica se desteje socialmente, degradándose y encareciéndose a la vez. Las fábricas y talleres se trasladan a las áreas más alejadas de sus coronas metropolitanas y aún más allá, al tiempo que la población desfavorecida, principalmente jóvenes obreros y viejos jubilados, se ve forzada a instalarse en ghettos exteriores. El territorio urbano adquiere por todos lados la apariencia de un mosaico de parcelas yuxtapuestas de naves y almacenes, centros comerciales, adosados y bloques de vivienda barata, formando conjuntos inviables conectados por autopistas radiales y vías de circunvalación. La diseminación de los lugares de trabajo y habitación dispersa la población e incrementa la movilidad, y con ésta el derroche de suelo y energía, la demanda de infraestructuras viarias y la venta de automóviles. La organización del espacio sufre un cambio radical por el uso extensivo del territorio, fruto del paso a una economía productora de bienes industriales a una economía productora de servicios. Lo que en términos laborales significa el paso del trabajo estable y el salario pactado al trabajo precario y mal pagado.

Vivimos bajo el imperio del capital financiero, lo que significa que todas las actividades han de someterse a las urgencias de las finanzas internacionales. En estas nuevas coordenadas de la economía, es cuestión de que los productos industriales salgan cada vez más baratos para que se puedan pagar los servicios. Los bajos precios industriales financian las actividades terciarias, como antes los alimentos baratos financiaban la producción industrial. La industria no es rentable sin los salarios depreciados de una mano de obra tercermundista; lo verdaderamente productivo ahora son los servicios y sus actividades asociadas, a saber, el software, el turismo y el negocio inmobiliario. Toda la actividad económica se orienta en esa dirección, con la colaboración involuntaria de los trabajadores: el ahorro originado en las rentas del trabajo es una fuente primordial de financiación. Los dirigentes de las grandes ciudades no las presentan ya como eficientes centros productores, sino como nudos bien comunicados de redes mundiales, con una gran oferta de espacio, ocio y servicios, sobre todo financieros. Eso hace que las grandes ciudades se transformen en parques temáticos y bazares masivos salpicados de oficinas. Es verdaderamente paradigmático que los solares de la Unión Naval de Levante se hayan reservado para un World Trade Center valenciano. Sucede que las regiones metropolitanas ya no son grandes mercados de trabajo sino grandes mercados de capitales. Por lo tanto, a quien tienen que atraer, y en el caso, subvencionar, es al capital, no al trabajo. La administración metropolitana no trata pues de adaptar el territorio urbano a las necesidades de una supuesta ciudadanía popular, en gran parte obrera, sino de servirse de él para fomentar un clima de negocios. La economía “social”, destinada a paliarlos efectos del empobrecimiento, es simplemente una rama prometedora de los negocios. Las ayudas a la población arruinada, los equipamientos sociales y las zonas verdes irán para adelante si son negocios y sólo como negocios.

El proceso actual de transformación de la actividad económica, política y jurídica, llamado globalización se halla en su fase inicial, caracterizada por la deslocalización industrial y la especulación inmobiliaria. La primera es responsable de la flexibilización o ampliación de la jornada laboral y de la bajada de salarios, presentes en cada vez más convenios. Pero la domesticación de los obreros es ahora algo secundario porque éstos no son importantes en el proceso productivo. La segunda --la especulación-- es el verdadero motor de la economía y de los mecanismos financieros en particular. Podríamos decir sin temor a equivocarnos, que también lo es de la política. Tanto los dirigentes políticos como los financieros toman conciencia del papel del suelo escaso en un territorio colmatado y toman posiciones en el mercado inmobiliario. Tanto la administración como los bancos engordan con operaciones especulativas, bien estén relacionadas con obras públicas, bien con promociones privadas, ordenadas jurídicamente por una nueva ley del suelo de 1992. Sin embargo, la globalización --y por consiguiente, la conexión de la red internacional de ciudades-- no puede seguir avanzando sin una circulación ultrarrápida y barata de mercancías y personas (o sea, de mercancías), y para ello son condiciones sine qua non, grandes infraestructuras por un lado, y por el otro, energía y combustibles baratos. Un problema que se puede solucionar con una combinación adecuada de geopolítica, dinero, propaganda antiterrorista y guerras locales.

La marca registrada “Valencia”, aplicable al territorio comprendido entre Almusafes y Sagunto, produce manifestaciones de un urbanismo desenfrenado en todo semejantes al de Barcelona y otras ciudades. La clase dominante es hiperactiva cuando se trata de dinero e intenta por todos los medios liberar terreno urbanizable, es decir, introducirlo en el mercado. El primer efecto ha sido la casi total desaparición de la Huerta de Valencia, de sus caminos y acequias, de sus marjales y azudes, de sus molinos y de sus comunidades de regantes. El mejor jardín que jamás cobijó a una ciudad, su mayor seña de identidad, se ha desvanecido en solamente una generación. La nueva clase dirigente halla su genuina marca en el desarraigo. El poder económico y político actual exige la desaparición completa de la economía agrícola valenciana, antaño fundamental en la formación de la burguesía local, y la terciarización absoluta. En la dirección de la ciudad, los terratenientes y exportadores han sido desplazados por una burocracia móvil del cemento y del asfalto. Dicha burocracia se asienta en la circulación, y por tanto necesita infraestructuras como el AVE (aplazado para después del 2010), la ampliación del metro, la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez, los bulevares del tercer cinturón y la ampliación del puerto, sin olvidar el megaproyecto de Zaplana “Ruta Azul”, que, aunque aparcado, es el verdadero programa del urbanismo “concertado” entre promotores, constructores, inversores y políticos, en versión levantina. El traslado del aeropuerto de Manises, o la urbanización de la costa comprendida entre Sagunto y Cullera, son retales que difícilmente van a ser olvidados por los especuladores. La Copa América juega en Valencia el papel que desempeña el Fórum de las Culturas en Barcelona. Remodelaciones urbanísticas feroces y demostraciones de un dinamismo políticoempresarial destinadas a lograr la domiciliación de grandes empresas y agencias estatales. Con esos eventos se obtienen caudales para la reconversión del territorio que de otro modo no se obtendrían. Así puede proseguir el genocidio cultural de barrios como El Cabanyal, Velluters, El Carmen, Campanar o la Punta, la museificación de la Ciutat Vella --“Valencia, museo al aire libre” reza un eslógan publicitario-- y demás proyectos “generadores de oferta turística” como la ciudad de las Artes y las Ciencias, que, como su nombre no indica, está destinada enteramente a los visitantes, o el Balcón del Mar, que también será un “contenedor de ocio”, como el Parque de Cabecera (con su gran estacionamiento, su zoológico y su parque de atracciones) y el parque Central, con su futura estación “intermodal”. Los nuevos bárbaros quieren una salida automovilística al mar, tratar sus enfermedades en una nueva “ciudad” sanitaria, litigar en una “Ciudad de la Justicia” y divertirse en un “Heron City”. Nótese que el márketing tecnócrata empieza a designar como ciudad lo que no es más que un amontonamiento gigante de actividades relacionadas, adoptando el aspecto higiénico multijaula típico de los shoping malls.

La ideología de la moderna clase dominante se manifiesta en los edificios y, de modo general, en su manera de adueñarse del espacio. Sus monumentos encarnan sus valores y su contemplación nos sugiere jerarquía, artificialidad, fetichismo tecnológico, culto al poder, velocidad, soledad, control, incomunicación, condicionamiento, consumismo. Los más característicos son los centros comerciales de las afueras. Todos tienen algo de cárcel, lo que resulta paradójico ahora, cuando la moderna arquitectura carcelaria quiere suprimir las torres de vigilancia, cosa que dará a las cárceles la apariencia exterior de hipermercados. En resumen, la moderna clase dominante es autoritaria y fascista y sus construcciones son las de una sociedad de masas amorfas, es decir, que favorecen condiciones fascistas. La clase dominante construye para sí misma; a los habitantes no les cabe otro recurso que el de aprender a habitar su arquitectura. Acostumbrarse a vivir dentro de artefactos semejantes en aglomeraciones semejantes. A la postre todo el territorio se estructura como un único sistema urbano y todos los lugares acaban pareciéndose. El hábitat es la traducción espacial de la desposesión. Los individuos proletarizados viven en un entorno constantemente modificado por los vaivenes del capital. A menudo son desplazados de sus barrios por planes de renovación urbana hechos por enemigos de clase y arrojados de sus viviendas y de sus calles si es preciso mediante el acoso o la expropiación. Todos los circuitos sociales ajenos al capital han de ser destruidos. Con la movilidad exacerbada impuesta a toda la población se duplican los efectos de la deportación: la desaparición de la vida social del barrio, la aniquilación de la cultura de la calle, los últimos reductos de la conciencia de clase. La proletarización se completa con la motorización: el proletario automovilista jamás pone en duda el principio de la movilidad, sólo pide la supresión de los peajes.

Allá donde el proceso de reconversión urbana corre demasiado y tropieza con resistencias, tienen lugar luchas urbanas. Si son recuperadas por las asociaciones de vecinos serán desvirtuadas, aseptizadas y anuladas. La pacificación de conflictos urbanos no es una vocación reaccionaria de los militantes vecinales sino una actividad remunerada: las asociaciones son subvencionadas para eso. Son centros de activismo cívico no contestatario que desempeñan una función animadora más que reivindicativa, y que no aspiran más que a formar parte del engranaje de decisiones administrativo. Si logran escapar a la recuperación de los mediadores, las luchas urbanas han de exigir como mínimo la presencia y el derecho a veto de los habitantes en todas las instancias cuyas decisiones les afecten. Pero éstos y sus representantes han de tener presente que se trata de luchas por el control del espacio social, por un uso social del espacio, uso solamente posible cuando los habitantes realmente se apoderen del espacio en el que viven. Sólo cuando el espacio urbano esté fuera de las trabas del capital será de nuevo productor de relaciones solidarias y de cohesión social en forma de asambleas y organismos diversos. Por lo tanto, la negociación, que es un momento de la lucha, ha de emprenderse en la perspectiva de la autogestión del espacio, pero ésta no puede existir sino a través de estructuras necesarias de formación de la opinión y la decisión. Estas no son otras que la movilización y las asambleas. Los luchadores no sean capaces de movilizar a la mayoría de los afectados nunca poseerán representatividad suficiente. Las luchas que no descansen en las asambleas masivas serán siempre recuperadas.

Cuando hablamos de la autogestión del espacio, de la autoconstrucción si cabe, planteamos una delicada cuestión: la expropiación social del espacio. Las luchas urbanas han de arrebatar el territorio al poder urbanista, a los urbanistas del poder. Han de liberarlo del mercado, no para el mercado. Por consiguiente, han de resolverse mediante ocupaciones. En las ciudades sometidas al poder de las finanzas autónomas, la urbs (el asentamiento) está separada de la civitas (la comunidad de intereses), el territorio y la cultura ciudadana van por rutas diferentes, la elite se ha liberado del espacio y la población sobrevive ajena al territorio que la acoge. El reencuentro de la colectividad y el espacio mediante la ocupación de masas y la supresión de la movilidad frenética, son la base esencial de la autogestión territorial generalizada, la forma espacial de la emancipación.