Centenari enric valor

dilluns, de novembre 19, 2007

carta a la rutina


Plash, uno plash, dos, y así cientos de coches en un constante ir y venir tan premeditado que podría adivinar incluso cuando dar el chasquido con mis dedos antes de que pasen.
Plash, tres, plash, cuatro... Todo tan premeditado y tan rutinario que no hace falta mirar mucho para ver que todo esta desfalleciendo, que fue tanta la rutina y la previsibilidad, que todo se está muriendo.
Hasta el césped en el que estoy tumbada pasa por tanta rutina que perece por su propio aburrimiento.Caminas por los caminos marcados, quizás haya alguien que tenga más videos tuyos que tú, te sientas en los lugares establecidos, y de las formas establecidas, repites 20000 veces las jodidas canciones que no hacen más que repetir en los "espacios publicitarios", crees que todo es nuevo, pero sin embargo todo se desvanece ante tus ojos...

Quizás no hayas andando más allá de tu barrio, de tu pueblo, de tu ciudad ¿por miedo? te han inculcado tanto miedo que ya ni siquiera recuerdas a qué tienes miedo, pero te da miedo hasta reírte cuando te apetece y te da miedo que se rían cuando no lo esperas por que te han hecho quererte tan poco que posiblemente pienses que se ríen de ti.Juguemos a hacer de lo previsible un cadáver, de lo imprevisible el día a día, de la locura nuestra aliada y como enemiga: rutina. Rompamos con todo, déjame que juegue a los "cinco lobitos" con los dedos de mis pies mientras ando descalza en un césped pensando sobre este cielo que nos ahoga y que parece de mentira.
Todo parece tan muerto, hasta el cielo, déjame que corra al campo a jugar como una niña, a cualquier hora del día, que me acomode en mi mochila para mirar las pocas estrellas que aún puedo ver desde este cementerio tan iluminado, déjame que recuerde el cielo y después inventemos juegos y juguemos...Déjame que mate lo previsible, que juegue con la lógica hasta llegar a lo ilógico, que la ilusión haga mella en mi mente y llame a la imaginación para que no me deje crecer, déjame que juegue a saltar o a quedarme dormida en parques, en huecos, en calles o en cornisas.
Espero no tener que escribirte más rutina...Atentamente Das Mädchen.

1 comentari:

Anònim ha dit...

Me alegro mucho que te gustaran mis textos :D . Este precisamente es uno de mis preferidos